Salto estratosférico

El austriaco Felix Baumgartner logró concluir el domingo 14 de octubre con éxito su salto estratosférico desde los 39.068 metros de altitud durante nueve minutos de caída. El especialista en deportes de riesgo consiguió también romper la barrera del sonido sin ayudas mecánicas, en lo que constituye todo un récord en los límites del ser humano.

Iban a ser 36.576 metros de altura y lo hizo a más de 39 kilómetros. El austriaco, un campeón del deporte extremo, de 43 años de edad, tuvo como objetivo batir cuatro récords:

  1. El de subida en globo a mayor altura
  2. El de salto desde la mayor altura
  3. El de mayor velocidad en caída libre
  4. El del número de minutos en caída libre; solo le faltó este último.

Remedando aquella frase de Neil Armstrong en la luna, lo de Baumgartner fue un gran salto para un hombre y un nuevo paso para la humanidad, en su ansia por conocer los límites del cuerpo humano.

Las marcas fueron cayendo, tras un proceso que duró algo más de dos horas y media para subir y nueve minutos y dos segundos de angustia, hasta que el saltador posó sus pies sobre la tierra. Fue el salto más alto de la historia, en los que el mundo entero se sobrecogió mientras el austriaco bajaba y era capaz de hablar al mismo tiempo.

Baumgartner rompió la barrera del sonido, más de 1.130 kilómetros/ hora, llegó a los 1.173, apenas a los 45 segundos de lanzarse al vacío, desde el soporte exterior de la cápsula, en una vista impresionante.

Felix Baumgartner superó el anterior récord, que tenía Kittinger desde hace 52 años. El capitán de las fuerzas armadas estadounidenses se lanzó en 1960 desde los 31.300 metros, en una caída que duró cuatro minutos y 36 segundos.

A los cuatro minutos y 17 segundos, Baumgartner abrió el primero de sus paracaídas, con lo que Kittinger mantendrá esa marca. Pero el reto estaba logrado, tras unos primeros instantes en los que el austriaco pareció caer de forma un tanto descontrolada.

A los siete minutos, el delgadísimo globo, de solo 0,002 centímetros de grosor e inflado con gas helio, ya puso al intrépido deportista a más de tres kilómetros y medio. Pero eso solo era apenas el 10 por ciento de lo que tenía que ascender.

La emoción durante esas horas subió en relación inversa al descenso en la velocidad con la que el globo iba ‘frenando’ en su elevación, a medida que la atmósfera se iba haciendo menos densa.

Todo fue bien en la fase de subida, hasta que Baumgartner comunicó a la base que tenía algunos problemas con la calefacción de su traje. Llevaba casi una hora, estaba a más de 18 kilómetros de altura y la temperatura dentro de la cápsula era de 13,5 grados.

Fue el único pequeño contratiempo para un hombre que consiguió una hazaña espectacular que finalizó después de nueve minutos y dos segundos de un vuelo que hizo historia.

Más información en la web oficial.

Noticia de rtve.es

 

4 pensamientos en “Salto estratosférico

  1. Esas vistas tan bonitas de las que pudo disfrutar Felix Baumgartner ; sin palabras lo más bonito junto con las matemáticas que sin ellas nada de lo que disfrutamos hoy día (como una simple casa ) nada hubiera sido posible.

    • Es cierto Ismael,a medida que vayas avanzando en su aprendizaje te irás dando cuenta: Las comunicaciones por telefónia móvil, las cámaras digitales, el uso de los cajeros automáticos de un banco,la predicción del tiempo, la televisión vía satélite, los ordenadores, Internet, el scanner,y un sin fin de ecéteras no serían posibles sin las matemáticas.

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