Categoría: Psicomotricidad y piscina

Nuestro primer día de psicomotricidad en el polideportivo

Esta semana Ana nos ha llevado a un sitio muy chulo que se llama polideportivo. Allí vamos a ir a jugar con ella, tiene muchos juguetes y nos lo vamos a pasar muy bien.

Como era nuestro primer día allí hemos tenido una visita muy especial, los amigos de sexto de primaria han querido venir a jugar con nosotros. Hemos disfrutado muchísimo con ellos, tanto que nos dio mucha pena cuando se tuvieron que ir a su clase.

También le hemos enseñado a Ana cómo corremos y andamos como los gatitos, lo hicimos tan bien que esta muy contenta.

Ya os iremos contando lo que haremos en sus clases. Un saludo a todos

Mis primeros días en la piscina

Las primeras experiencias de un niño o niña en el medio acuático son de gran importancia, ya que se graban en él afectiva y sensitivamente y promueven conductas futuras de agrado o desagrado.

EL NIÑO Y EL MEDIO

Las experiencias en el agua deben ser agradables y motivadoras, por lo que en principio, nuestro objetivo no es que aprendan a flotar ni a nadar, es “simplemente”, que estén contentos en el agua. Para esto vamos a crear, entre el tutor, el socorrista, vosotros como familia y yo misma un ambiente relajado en el que el niño disfrute. De ahí que el aprendizaje tenga carácter lúdico, sobre todo en las primeras sesiones, cuyo fin es el de despertar el interés del niño y ayudarle a vencer posibles miedos.

Al crear un ambiente distendido estaremos colaborando a que el niño adquiera confianza con el profesor, algo importantísimo para el desarrollo de las sesiones y para el desarrollo personal del niño.

Las actividades y dinámicas que se van a realizar estarán adaptadas al nivel del niño, nunca se les va a pedir nada que no sean capaces de hacer. En relación a esto, el profesor le brindará la ayuda que necesite para realizar la actividad, así como las explicaciones necesarias para su comprensión.

Las pautas de progresión las marcará cada niño, no os agobiéis si vuestro hijo o hija no lleva el mismo ritmo que alguno de sus amigos, es totalmente normal, cada uno necesitamos nuestro tiempo.

EL NIÑO Y LA FAMILIA

En las primeras sesiones puede ser que el niño llore, esto no significa que el agua le desagrade, puede haber otras causar como por ejemplo:

  • es una situación nueva que desconoce y ante la que necesita un periodo de adaptación.
  • Están acostumbrados a estar en la piscina de verano en la cual están “a su aire” y ahora las actividades son dirigidas y eso, en ocasiones, se tarda en asimilar.
  • Que el tiempo que están en el vestuario (vestirse y desvestirse) les cueste o no les guste

Ante esta situación, vosotros, como familia, no debéis ceder a los chantajes de los niños, es vital que no caigáis en esa trampa, puesto que lo único que lograríais es que vuestro hijo o hija utilice ese recurso para conseguir lo que quiere.

Es muy importante que les motivéis (no confundirlo con chantaje), y es que, al igual que no debemos dejar que ellos nos chantajeen, no debéis hacerlo vosotros. Reforzad las cosas que hacen bien y decidles que, con práctica, aquellas que no les salen también, mejorarán. Una forma de fomentar el interés de los niños, y que les motiva mucho, es preguntarles sobre lo que han hecho durante la sesión y por sus logros.

 

LA FAMILIA Y EL PROFESOR.

La familia y el profesor somos el principal apoyo del niño durante sus primeros años de vida y es muy importante que nuestras actuaciones vayan en consonancia, es decir, que sigamos una misma línea.

Los niños, aunque nos parezca mentira, son consciente de si existe algún enfrentamiento entre familia y profesor, e incluso lo utilizan como recurso para lograr lo que quieren. Por eso os animo, a que si hubiese cualquier problema (que espero que no lo haya, por supuesto) os pongáis en contacto conmigo para solucionarlo lo antes posible.

Y es que, nuestro principal objetivo tiene que ser que vuestro hijo o hija se encuentre lo mejor posible para lograr adquirir las destrezas necesarias para, en un futuro, aprender a nadar perfectamente (o casi).

De todas formas, si lo necesitáis, ya sabéis que estoy para lo que necesitéis.

Un saludo

Ana

¡Mi primer día en natación!

En unos días comenzará la actividad de natación para los niños de Educación Infantil. Y lo que para la mayoría es un momento divertido en el que aprenden muchas cosas, para otros pocos es todo lo contrario.

Desde el departamento de Educación Física os vamos a dar algunos consejos para que ese momento no suponga un problema para vuestros hijos.

Lo primero que habría que hacer es ver si es una fobia, no le gusta lo que tiene que hacer o es una llamada de atención. Para eso lo mejor que podéis hacer es contactar conmigo (ana.temprado@colegio-abaco.com). En numerosas ocasiones en clase están fenomenal, yo nunca habría sospechado que en casa llora o protesta porque no quiere ir a clase y me entero porque me lo comentáis vosotros (o su tutor).  Al estar en contacto podemos, en poco tiempo, conseguir que cualquiera de las opciones se solvente.

Es lógico y normal que tu hijo necesite un tiempo para adaptarse a la nueva rutina. Lo más importante para que esto se produzca con normalidad, es que vosotros le transmitáis tranquilidad y relajación. Si ellos ven que estáis nerviosos, ellos también lo estarán.

Otras veces ocurre que a los niños les encanta el agua y durante el verano han estado sin problema en la piscina, pero a la hora de ir a clase se niegan, lloran, protestan, etc. Esto se debe a que, durante el verano, la piscina era un lugar en el que se jugaba, un lugar en el que ellos decidían qué hacer y qué no (ahora buceo un rato, luego salto a bomba…), añadiendo a eso que siempre contaban con la figura de un adulto (por lo menos) que estaba pendiente de él en todo momento. Y ahora que llegan a la piscina del cole, la profe tiene que estar pendiente de más amigos, que nos manda cosas que a veces no nos gustan nada de nada y encima, en una lugar poco conocido.

Con la actividad de natación, además de desarrollar su psicomotricidad, su capacidad respiratoria, su tonicidad, y numerosas cosas más estamos fomentando el desarrollo de su autonomía y, en ocasiones, es este el motivo por el que no quieren ir a nadar. Allí se tienen que vestir y desvestir solos y, a veces, esto, les puede generar inseguridad.

Desde mi larga experiencia os voy a dar algunas recomendaciones y consejos que pueden ayudaros a solucionar un posible problema.

  • Lo que no debéis hacer es engañarles, si va a ir a natación, no le escondáis la mochila, ya que lo único que conseguiréis es que desconfíen de su tutor y le vean como “el malo de la película”.
  • La despedida de por la mañana hacedla breve, cariñosa y optimista, no olvidando la firmeza. No caigáis en chantajes ni les ocultéis la verdad. Mostradles vuestro apoyo y decidles las cosas positivas que conlleva ir a clase de natación: se pondrán más fuertes, podrán echar carreras con vosotros y con sus hermanos, en verano se lo pasarán fenomenal cuando vayan a la playa o a la piscina, etc.
  • Cuando les recojáis, preguntadles qué tal les ha ido y cualquier avance que os diga el tutor, o yo misma, celebradlo por todo lo alto,  ofrecedles recompensas verbales (¡qué orgulloso/a estoy!, ¡cómo me alegro!) o algo que les guste mucho, como por ejemplo ir al parque un ratito, una merienda que les guste, evitando las recompensas materiales como los regalos, ya que en ocasiones únicamente se mueven por el interés que les produce esa recompensa material y se olvidan de lo realmente importante.

En resumen, cada niño tiene su propio ritmo y necesita un tiempo determinado para adaptarse a las nuevas situaciones y rutinas. Es fundamental que entendáis que eso es algo normal y que les hagáis ver que estáis ahí para ayudarles, igual que los profesores del colegio, pero sin caer en chantajes. Y es que, para vencer un miedo es necesario afrontarlo, no evitarlo. Y además porque la natación forma parte de las actividades del aula..